lunes 31 de mayo de 2010

II Ciclo de Literatura Fantástica


Uno de los géneros literarios que invaden estos días la feria del libro de Zaragoza en forma de II encuentro de Literatura fantástica “Viajeros en el tiempo”. Si el año pasado Javier Tomeo, Eugenia Rico y Luis Antonio de Villena moderados por Fernando Marías nos emulaban el encuentro que en 1816 se produjo entre Lord Byron, Mary Shelley y su marido a la luz de una velada, para contarse historias de terror y monstruos. Esta segunda edición nos lleva en dos fines de semana (29 de mayo y 5 de junio) a viajar en el tiempo. Iniciamos el viaje con Félix J. Palma, José Carlos Somoza y Patricia Esteban Erlés apoyados por un regalo en forma de historia fantástica para Fernando Marías, moderador de este encuentro. El viaje de Félix nos lleva a un futuro próximo donde un Fernando Marías del futuro irrumpirá en la sala y matará al Fernando Marías del presente. Un segundo viaje en el que Somoza nos lleva a descubrir la verdad de la mano de una joya nefasta y un tercer viaje en el que Patricia nos conduce a la supuesta vida de una Marilyn Monroe que tuvo la oportunidad de vivir otra vida y que conocemos al viajar en el tiempo. Fantasías breves que, en una sala llena de gente crearon un agradable imaginario, una puerta dimensional por la que todos viajamos durante unos instantes a otro lugar, a otro tiempo.

Este género, el de la literatura fantástica, se diferencia por el empleo de recursos imaginarios, ficticios, mágicos o sobrenaturales, nos traslada a otros lugares, mundos paralelos, imaginarios con un elevado continente y contenido creativo, donde la imaginación no tiene límites. Un cruce entre lo real y lo ficticio, entre lo onírico y lo objetivo que bebe de la mitología, siendo una de las tradiciones narrativas más antigua y populares que ya apreciamos en la Odisea de Homero o en la Eneida de Virgilio.

Será a finales del siglo XIX y comienzos del XX cuando se consolide como género en si, aunque denominado en un principio como Ciencia Ficción y vinculado a los relatos de terror.

Su origen puede rastrearse en el siglo XVIII, con novelas góticas como El castillo de Otranto (1764) de Horace Walpole, Los misterios de Udolfo (1794) de Ann Radcliffe que exploraban temas extravagantes y sobrenaturales retomados una y otra vez por escritores posteriores de literatura fantástica. Baladas y romanceros medievales, folclore europeo y todo tipo de leyendas que desde el siglo XVIII nos hablan de fantasmas, diablos, magia, hechicería y como no, de todo tipo de monstruos.

Algunas de las primeras obras de la literatura fantástica son Vathek (1786), de William Beckford, El manuscrito encontrado en Zaragoza (1804-1814) de Jan Potocki. Ya en los siglos XIX y XX dos figuras son las que podemos considerar como precursoras de este género: el británico Matthew Gregory Lewis, con su obra El Monje y el escritor y músico alemán E. T. A. Hoffmann, con obras como Las minas de Falum o la Caldera de Oro, precursores de Poe, Maupassant y Lovecraft. Así como Edward Lear y Lewis Carroll que experimentaron con el lenguaje y las paradojas de la lógica, destacando el ciclo de novelas para niños Historias de Narnia, de C. S. Lewis.

Ya en el siglo XX aparece un subgénero de la literatura fantástica conocida como fantasía heroica, que vuelve a la mitología clásica, de las sagas, eddas, mitología árabe, romanceros medievales, romanticismo y que posee un alto contenido épico y mágico, la lucha entre la dualidad, el bien y el mal, el héroe, las aventuras, el misterio y las grandes batallas, siendo este subgénero el que ha dado origen al cine fantástico y a los juegos de rol. Los pioneros de este género son autores como William Morris, Robert E. Howard. E. R. Eddison y J. R. R. Tolkien, Michael Ende que nos han dejado obras como El Señor de los anillos, los relatos de Conan el Bárbaro, La historia interminable, etc.

Género y subgénero que actualmente están en auge y del que en forma de viaje temporal podemos disfrutar esta Feria del Libro de Zaragoza.

Los encuentros están teniendo lugar en el Ámbito Cultural de El Corte Inglés, del Paseo de la Independencia de Zaragoza.